Los números, las unidades y algunos desastres que se podían haber evitado

16 de septiembre de 2013

Recuerdo, y probablemente muchos de los que están leyendo esto también, como durante las clases de matemáticas, física, química... una vez presentadas las unidades de medida, nos repetían una y otra vez la importancia de "acompañar" cada número con su correspondiente unidad, de asegurarnos de estar empleando un mismo sistema de medida durante el cálculo. 

Seguro que todos recordamos aquellos problemas iniciales de: "¿a cuántos metros equivalen 100 centímetros? ¿Cuántos cubos de agua de x decímetros cúbicos necesitaremos para llenar una piscina de tales dimensiones?". 
En aquellos momentos nos preguntábamos seguro qué utilidad tendría en la vida. También recuerdo pensar que, una vez sabidos los sistemas de unidades y cómo realizar la conversión, el resto quedaba como un tema de sentido común, en el que se daba por supuesto que la complejidad en el diseño y resolución de cualquier problema no vendría nunca por el sencillo procedimiento de cambio de unidades. 

Por supuesto, si hemos escrito un post sobre esto es porque muchas veces el sentido común es el menos común de los sentidos, y como esta visión cambió al ver ejemplos de lo que un "simple fallo de unidades" había ocasionado. 

El caso más impactante tiene como protagonistas a miembros de la NASA, y su error les costó la cantidad de 125 millones de dólares y seguro que muchos quebraderos de cabeza. 


Todo comenzó cuando en 1998 se lanzó desde Cabo Cañaveral la sonda espacial Mars Climate Observer, ésta tenía como misión convertirse en satélite del planeta Marte y estudiar así su atmósfera y superfície. Además, debía proporcionar información y servir de estación de comunicaciones para apoyar la llegada en Marte, en diciembre de 1999, de la misión Mars Polar Lander

Tras un viaje de nueve meses y cuando la sonda estaba supuestamente a poco de llegar a su destino, desde la estación de la NASA se dieron cuenta de que la sonda se estaba desviando de la trayectoria prevista, algo no iba bien. La sonda Mars Climate Observer se acercaba irremediablemente al planeta Marte, y para cuando se iniciaron los procedimientos para la fase de colocación en órbita la sonda se encontraba a 57 kilómetros de la superfície de Marte, y no a los 200 kilómetros para los que se había diseñado. El resultado fue la desintegración de la sonda en contacto con la atmósfera marciana.


Tras investigar cuál había sido la causa de este desafortunado error, las conclusiones seguro que dejaron con la boca abierta a más de uno. ¡El problema había estado en el sistema de unidades empleado! 
La empresa encargada de diseñar y construir la sonda espacial (Lockheed Martin Astronautics), y la empresa encargada de la programación de los sistemas de navegación (Jet Propulsion Laboratory) no habían trabajado en el mismo sistema de unidades. Al parecer el primero de ellos empleaba el sistema anglosajón de unidades (pies, libras, ...), mientras que el segundo lo hacía con el Sistema Internacional de unidades (metros, kilogramos, ...). 
Por lo que cada uno de ellos trabajó según su sistema de unidades sin especificarlo al otro creyendo que ambos empleaban el mismo, interpretando el encargado de la programación de los sistemas de navegación los datos como si estuvieran medidos con el Sistema Internacional de unidades. 
El resultado: el desajuste de unidades provocó el erróneo posicionamiento de la sonda, y su posterior destrucción. 

Este es solo un ejemplo de la importancia de los números y las unidades. Así que, la próxima vez que pensemos que un profesor es algo insistente con las unidades de los números pensemos dos veces antes de darlo como aprendido y dejarlo al sentido común.

2 comentarios:

  1. Esto ni es ciencia, esto no vale para nada. Cambio de línea editorial

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  2. Conociendo tu opiniónn, nos encantaría conocer tu aportación sobre qué temas son más interesantes para vosotros.

    Gracias

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