El Eurotunel

29 de agosto de 2013

Hoy en Ciencia Bizarra os traigo uno de los mayores logros de la construcción del último siglo, una construcción que está considerada como una de las maravillas de la ingeniería moderna, estoy hablando del Eurotúnel.

El Eurotúnel es una vía ferroviaria submarina que une Francia con Inglaterra en sus puntos más cercanos, Calais y Folkestone respectivamente, en tan solo 35 minutos de transporte ferroviario, no es posible recorrerlo mediante un turismo, aunque sí es posible transportar dichos turismos en el tren. Aunque esta megaconstrucción comenzó en los años 80, el proyecto fue propuesto hace más de 200 años.

Con una longitud de casi 50 kilómetros, de los cuales 39 son submarinos, es el segundo túnel submarino más largo del mundo (sólo superado por el túnel Seikan, en Japón, que mide 55 kilómetros), y es una de las vías ferroviarias más concurridas, siendo transitada por unos 360 trenes diariamente.

No sé por qué, pero al escuchar lo de túnel subacuático, yo imaginaba que el túnel estaba en el lecho marino (perdonad mi ignorancia), sin embargo, esto no es así, sino que se encuentra unos 40 metros de media bajo el fondo del mar. Debido a este aspecto, la geología fue un aspecto muy importante, ya que algunas capas del subsuelo marino estaban compuestas por materiales quebradizos, lo que supondría un problema a la hora de perforar, sin embargo, una de esas capas es de roca caliza, un excelente material para este propósito, por lo que era extremadamente importante localizar esta capa y seguirla hasta el final.  Esto provocó que el túnel no se construyera en línea recta, sino que iba subiendo y bajando dependiendo de dónde se encontraba la capa de caliza, utilizando para localizarla láseres y ordenadores.


Este gran proyecto estuvo financiado por empresas privadas debido a que los órganos gubernamentales de ambos países implicados no lo veían claro, aunque varios bancos tanto británicos como franceses lo proclamaran viable. Finalmente, ambos países dieron el sí, con un presupuesto de 4.500 millones de euros. Así, fue construido conjuntamente por Francia y Reino Unido dando trabajo más de 13.000 personas en una empresa que comenzó en 1987 y que se extendió durante 7 años. Los costes se elevaron tanto con respecto al presupuesto inicial previsto que incluso llevo a peligrar su finalización, llegando el coste final a los 18.000 millones de euros.

Uno de los grandes inconvenientes y que era un objetivo vital para el éxito del proyecto, era que la excavación comenzó simultáneamente en Francia e Inglaterra, lo que suponía que ambos extremos debían encontrarse en el centro o todo habría resultado infructuoso.

El Eurotúnel está compuesto por tres galerías, dos que están destinadas para el transito ferroviario, una para cada sentido, y un túnel más pequeño de servicio. Las tres galerías están conectadas cada 375 m. por unas galerías transversales que tendrán que ser utilizadas en caso de emergencia. Finalmente existe un conducto de ventilación cuya función es aliviar la presión producida por el paso de los trenes en el conducto.

Para llevar a cabo la excavación, se utilizaron 11 tuneladoras que fueron construidas expresamente para la ocasión, la más grande tenía 9 metros de altura, 260 metros de longitud y un coste de 15 millones de euros. Eran capaces de avanzar hasta 75 metros diarios y excavar 36.000 toneladas de roca cada 24 horas.

Pero no todo fue según lo planeado... la zona de las excavaciones de la parte francesa era porosa, filtrándose el agua del Canal de la Mancha por las capas de roca y llegando al túnel, por lo que tuvieron que sellar herméticamente la parte frontal de las tuneladoras. Este tipo de imprevistos, el tiempo de demora que provocaron y las modificaciones no planeadas hechas en la maquinaria hicieron que los costes comenzaran a aumentar progresivamente.

A medida que la tuneladora iba abriendose camino, los operarios continuaban con la siguiente fase: reforzar el túnel con paredes de hormigón prefabricado, suficientemente resistente para soportar la presión existente en el túnel, que en el punto central era de 12 atmósferas (12 veces la presión atmosférica). Solo al colocar dichos bloques de refuerzo era cuando se permitía avanzar a la perforadora un par de metros más. Este proceso de horadar es sustrato y reforzar el túnel tenía un ritmo de 1'5 metros cada 25 minutos. 


 Gracias a los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), que comenzaban a utilizarse ya en aquella época, ambos túneles se encontraron en el centro del Canal de la Mancha con una diferencia de tan solo 6 centímetros. Esto fue posible gracias a que cuando ambas perforadoras se encontraba a 100 metros de distancia, se perforó un pequeño agujero para ir la una en busca de la otra, cuando se encontró este agujero, solo tenían que hacer una pequeña modificación en la excavación para seguirlo y encontrarse con una precisión increíble. Estos últimos 100 metros se hicieron a mano con taladros y palas.

Al conectar el Gran Bretaña con el continente, el Eurotúnel cambió el mapa del transporte en Europa, pudiendo viajar desde Londres a París en 2h 20min, presentando una alternativa al transporte marino y aéreo. Toda la logística necesaria, el gran trabajo de ingeniería y la gran precisión con la que concluyó, convierten al Eurotúnel en una de las grandes maravillas de la historia moderna.

3 comentarios:

  1. Jeje, gracias por la breve a la par que concisa valoración del artículo Marco. Un saludo

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  2. Pensé q era el único q creía q iba ver los pececitos mientras iba comodamente sentado en su butaca

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