Combatiendo la gripe

6 de diciembre de 2013

Llega por fin el frío, algo que aunque parezca mentira algunos esperan con impaciencia todo el año (véase por ejemplo, los entusiastas de los deportes de invierno). Pero esta época del año nunca viene sola. Entre nieves, lluvias y días en los que la manta es nuestra mejor aliada, encontramos uno de los virus más conocidos: el virus de la Gripe.

Creo que por todos es conocida la clínica de la infección causada por este virus, la cual, inicialmente, puede ser similar a un resfriado, acompañándose la gran mayoría de ocasiones de síntomas generales entre los que destacan dolor de garganta, debilidad, molestias musculares, dolor a nivel de las articulaciones y dolor de cabeza. Pero esto no acaba aquí. También puede aparecer tos, malestar general e incluso fiebre elevada.

IMPORTANCIA DE LA GRIPE

La Gripe es una enfermedad infecciosa de aves y mamíferos causada por un tipo de virus de la familia de los Orthomyxoviridae. Es una de las enfermedades generadas por virus más contagiosas y difundidas. La transmisión es de individuos que están infectados a otros a través de gotas cargadas de virus, las cuales se pueden originar en secreciones nasales, bronquiales o en la saliva, y que se emiten con los estornudos, la tos o simplemente al hablar.

La importancia de este virus, radica principalmente en que ha sido responsable de la muerte de miles de personas a nivel mundial, siendo considerada la enfermedad que mayor número de defunciones ha producido a lo largo de la historia. Se trata de una enfermedad de declaración obligatoria, no urgente pero sí a destacar por el riesgo de transmisión y afectación de la población.

Tal vez pensemos que la gripe es sólo un “catarro” un poco más complicado, pero la importancia es considerable si tenemos en cuenta la historia de este virus.

HAGAMOS UN POCO DE MEMORIA

Todos los años el virus de la gripe genera miles de casos. Pero a lo largo de la historia se han producido grandes pandemias que han generado una gran devastación a nivel mundial.

Al comienzo del siglo XX, se produjo una pandemia muy conocida y que generó gran cantidad de muertes. Este tipo de gripe fue extremadamente importante, provocando, según datos actuales, decenas de millones de defunciones a nivel mundial. Fijaos si es considerada grave, que se ha descrito como “el mayor holocausto médico de la historia”, y que causó al menos tantos muertos como la peste negra. Esta gripe es la conocida como Gripe Española, dado que fue el país que publicó más casos. La importancia de esta gripe radica en las graves complicaciones asociadas, como es el caso de la neumonía bacteriana secundaria a la gripe y las hemorragias.
Imágenes durante la pandemia de Gripe Española (LaBolsa.com)
A lo largo de la historia, se han producido otras pandemias con menor repercusión, la última, en 2009, producida por el mismo subtipo de Virus que la gripe española (H1N1), conocida como Gripe Porcina, dado que el contagio se producía principalmente desde cerdos a humanos. El estado de alerta se mantuvo hasta 2010, y durante el periodo que se consideró de riesgo de pandemia, se produjeron casos en diversas regiones a nivel mundial, originándose principalmente en Méjico, aunque se afectaron países como España, Alemania o Reino Unido.

GRUPOS DE RIESGO Y MODO DE PREVENCIÓN

Las epidemias anuales de gripe estacional (la más frecuente, la menos grave y la que, en el fondo, casi todos conocemos de primera mano, pues en algún momento la hemos tenido que sufrir), pueden afectar gravemente a todos los grupos de edad, pero quienes que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones son los niños en edad pediátrica menores de 2 años, los mayores de 65 y las personas de todas las edades con determinadas patologías como son alteraciones del sistema inmunitario o enfermedades crónicas cardíacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas (por ejemplo, la diabetes). Es en estas personas, donde la prevención toma un papel realmente relevante.

Para prevenir la enfermedad de manera más eficaz y tratar de disminuir sus consecuencias, algunas de ellas graves, se debe llevar a cabo una vacunación de la población.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que, en adultos sanos la vacunación antigripal puede prevenir un 70% a 90% de los casos de enfermedad gripal, mientras que en los ancianos reduce los casos graves y las complicaciones en un 60%, y las muertes en un 80%.

La OMS recomienda la vacunación anual (por orden de prioridad) en:

•Pacientes que viven en residencias (ancianos o discapacitados).
•Ancianos.
•Personas con enfermedades crónicas.
•Otros grupos: embarazadas, profesionales sanitarios, trabajadores con funciones sociales esenciales y niños de 6 meses a 2 años.


La OMS recomienda cada año una vacuna cuya composición va dirigida hacia las tres cepas más representativas que estén circulando entonces. Esto significa que la vacuna utilizada para la prevención de la enfermedad, es diferente año tras año, al contrario de lo que ocurre con otras vacunas, dado que se producen mutaciones constantes del virus de la gripe que hacen que la vacuna utilizada el año anterior, no tenga efecto sobre las cepas del virus predominante en este año.

REFLEXIONEMOS…

Los brotes estacionales del virus de la gripe en los países desarrollados se encuentran controlados, en mayor o menor medida, gracias a las campañas de vacunación, a la utilización de gran cantidad de fármacos para el tratamiento de los síntomas, e incluso algunos fármacos específicos frente al virus, la educación higiénico-sanitaria... Pero a pesar de todo este esfuerzo, genera grandes pérdidas económicas, muchas de ellas ocasionadas por la incapacidad laboral secundaria a la enfermedad.

Pensemos ahora en lo que podría ocurrir, y de echo ocurre, en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Se trata de países en donde la inmensa mayoría de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y las condiciones de vida hacen que tenga un elevado riesgo de complicaciones de la enfermedad (escasez de agua potable, desnutrición, falta de higiene, dificultad en el acceso a la sanidad…). En estos países, las campañas de prevención son prácticamente inexistentes, por lo que, ¿qué ocurriría si se declarase un brote de gripe?. Las consecuencias las podéis imaginar vosotros mismos…

Así que, sin ánimo de ofender, demos gracias, sigamos investigando para tratar de vencer a este virus y protejámonos del frío.

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